viernes, 31 de julio de 2015

Finalmente aquí está el prólogo de Hibike! Euphonium, novela 1.







Autora: Ayano Takeda
Ilustrador: Hami






Cientos de caras voltearon al mismo tiempo en la misma dirección; en la salón, el aire caliente se arremolinaba enrojeciendo las mejillas de las jovencitas. Kumiko respiraba lento, tratando de calmarse, pum-pum, pum-pum, los latidos de su corazón le retumbaban en los oídos y el sudor le escurría de las palmas de las manos, que ya tenían las marcas de sus uñas conforme más y más se le crispaban los puños.
-La tensión me va a matar.
Azusa, quien ya no podía más, le dijo eso con la voz bien bajita, Kumiko, mirándola con auténticos ojos de plato, respondió que igual a mí.

Competencia de bandas de concierto de la Prefectura de Kyoto.
Tales eran las simples palabras puestas en el letrero. Ya era la tercera vez que Kumiko estaba en ese recinto, las tres veces buscando llegar a las competencias regionales de Kansai en el nivel Secundaria, y sin embargo, inconscientemente los puños se le tensaban más y más.
Alguien hizo una exclamación, unos hombres que llevaban un enorme pliego de papel a cuestas entraron al recinto con parsimonia y todos los ojos presentes se posaron en ellos, el corazón de Kumiko se puso a brincar como pulga y el calor se le subió a la cabeza llevándola al punto del bahío, al final de ese rollo se encontraba algo, pensaba mientras presionaba sus cachetes con sus manos.
El papel fue desplegado. Despacio, aparecieron los nombre de las secundarias que estaban en él. "Oro", "Plata", "Bronce" decía junto a los nombres de las escuela... y junto con el nombre de su escuela, antes que Kumiko lo hubiera siquiera pensado, Azusa gritó.
-¡Oro!
Gritos agudos surgieron por todas partes, ¡Lo logramos! ¡Ganamos oro! Había escuelas que eran un escándalo y había otras que estaban de una pieza mirando de hito en hito el rollo. Esa severa realidad puesta frente a ella, nombrada los resultados, hizo que Kumiko volteara a la escuela vecina, que más bien se veía fúnebre y dudó un momento en su júbilo.
-¡Kumiko! ¿Qué te pasa! ¡Ganamos oro!
Y ante el súbito abrazo de Azusa, Kumiko dejó escapar una sonrisa.
-Voy a decírselo a Asami, es tan nerviosa que se encerró en el baño.
-Ya, no se tarden que estamos por irnos.
-Vale.
Azusa corrió hacia fuera del salón con su colita de caballo sacudiéndose al compás de sus pasos, Kumiko relajó por fin sus sudorosas manos y posó la vista en el pliego, no cabía duda de que la palabra oro estaba escrita junto al nombre de su secundaria, mas había un gran pero, era éste uno honorario, por lo cual ellos no pasarían a las competencias regionales de Kansai, pero incluso así, haberlo obtenido era un resultado aceptable. Kumiko miró a su maestro asesor, quien mostraba sus manos juntas en un gesto de notoria satisfacción. ¡Gracias a dios fue un oro! La realidad poco a poco fue sumiéndose en Kumiko también, whew, soltó silbando de alivio en lo que las fuerzas abandonaron sus rodillas, eso me hizo trizas los nervios, pensó de nuevo para sí.
Genial, ¿verdad? Eso era lo que estaba por decir a sus compañeras de sección, lo iba a decir, sí, pero notó algo fuera de lugar, y se preguntaba qué era cuando sus ojos súbitamente dieron con los de Reina, que, sin traza alguna de sonrisa o gozo, sólo de aturdimiento, sostenía con fuerza su trompeta.
-¿Lloras de felicidad? -Kumiko tímidamente preguntó, a lo que Reina respondió sacudiendo su cabeza, en sus grandes ojos se le veía una fina película hecha de lágrimas.
-¡...ción!
-¿Eh? -Y como Kumiko no la escuchó, Reina lo repitió más fuerte.
-¡Qué frustración! ¡Me quiero morir! ¡Por qué todos celebran este insípido oro! ¿Que no la meta era llegar a la Nacional!
Las lágrimas se le agolparon en los ojos y empezaron a fluir por su rostro, a lo que Kumiko rápido apartó su vista, su propio rostro se enrojeció de vergüenza por aceptar por premio suficiente ese oro honorario.
-¿...De verdad creíste que podíamos llegar a la Nacional?
Reina se limpió las lágrimas con un ademán brusco y sollozó, el rosa pálido de sus labios le temblaba.
-¡O sea... no estás enojada?, ¿ni siquiera un poco?
Sus amargas palabras atravesaron el corazón de Kumiko.
-¡Porque yo lo estoy, y mucho!
Esas palabras dichas a medio ahogar quedarían grabadas en la mente de Kumiko para siempre, y cada vez que pensaba en aquella última competencia de secundaria recordaría los ojos de Reina, y le venían unas intensas ganas de escapar de allí.

11 comentarios:

  1. ¡Genial! Ahora estaré al pendiente de su blog. Mucha suerte

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  2. ¡Genial! Ahora estaré al pendiente de su blog. Mucha suerte

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  3. Wow increíble trabajo, se nota la profesionalidad en cada linea, lo fluida que es la lectura, la rítmica, y lo poético que se leen algunas lineas, me encanta este proyecto, espero que puedan continuarlo, saludos...

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  4. Me encanta cómo escribes, y la traducción es excelente. Espero puedas proseguir con este tema, me alegarías enormemente.

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  5. Esta historia me robo el corazón. Cada personaje es fantástico, tan único....
    <3

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  6. Y aquí murió la traducción de la novela.

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  7. He buscado que alguien traduzca la novela... Muchas gracias <3

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